Desde el santuario, Dios impone reverencia: es el Dios de Israel quien da fuerza y poder a su pueblo. ¡Dios sea bendito!
Oremos:
El Altísimo no habita en edificios construidos por hombres
Lectura de los Hechos de los Apóstoles
En aquellos días, Esteban decía al pueblo, a los ancianos y a los escribas:
Del salmo 94
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
Vengan, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, vitoreándole al son de instrumentos.
Porque el Señor es un Dios grande, soberano de todos los dioses: tiene en sus manos las simas de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque él lo hizo; la tierra firme que modelaron sus manos.
Entren, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
Todo el edificio se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
Hermanos: Ya no son extranjeros ni forasteros, sino que son ciudadanos del pueblo de Dios y miembros de la familia de Dios. Están edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también ustedes se van integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.
Aleluya, aleluya.
Jesús hablaba del templo de su cuerpo
Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
Gloria a ti, Señor.
Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo:
Al conmemorar el día en que te dignaste llenar tu casa de gloria y santidad, te rogamos, Señor, que hagas de nosotros una ofrenda agradable a tus ojos.
En verdad es junto y necesario, es nuestro deber y salvación, date gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Son templos de Dios y el Espíritu de Dios habita en ustedes. El templo de Dios es santo: ese templo son ustedes.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Señor, tú que nos haces revivir cada año el día de la consagración de este templo, escucha las plegarias de tu pueblo, y haz que en este lugar se te ofrezca siempre un servicio digno y así tus fieles obtengan los frutos de una plena redención.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
7, 44-50
"Nuestros padres tenían en el desierto el tabernáculo de la alianza: Dios había ordenado a Moisés que lo construyera, copiando el modelo que había visto. Nuestros padres se fueron transmitiendo el tabernáculo hasta introducirlo, guiados por Josué, en el territorio de los gentiles, a los que Dios expulsó delante de ellos".
Así estuvieron las cosas hasta el tiempo de David, que alcanzó el favor de Dios y le pidió que le permitiera construirle una morada al Dios de Jacob. Pero fue Salomón el que la construyó. Aunque el Altísimo no habita en edificios construidos por hombres, como dice el profeta:
"Mi trono es el cielo, la tierra el estrado de mis pies".
¿Qué templo pueden construirme dice el Señor o qué lugar para que descanse? ¿No ha hecho mi mano todo esto?
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.
Entremos en la presencia del Señor dándole gracias.Segunda Lectura
2, 19-22
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Mi morada estará junto a ellos, dice el Señor; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Aleluya.Evangelio
2, 13-22
"Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre".
En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: "El celo de tu casa me devora".
Después intervinieron los judíos para preguntarle:
"¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?"
Jesús les respondió:
"Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré".
Replicaron los judíos:
"Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?"
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque en esta casa visible que hemos construido, donde reúnes y proteges sin cesar a esta familia que hacia ti peregrina, manifiesta, y realizas de manera admirable el misterio de tu comunión con nosotros.
En este lugar, Señor, tú vas edificando aquel templo que somos nosotros, y así la Iglesia, extendida por toda la tierra, crece unida, como Cuerpo de Cristo, hasta llegar a ser la nueva Jerusalén, verdadera visión de paz.
Por eso, Señor,
te celebramos en el templo de tu gloria, y con todos los ángeles te bendecimos y te glorificamos, diciendo:
[Misa]Antífona de la Comunión